Sofás de estética retro inspirados en Mad Men

08/02/2016 07:23


Diseño · Televisión · Mid-Century Modern

Mad Men: la serie que volvió a poner el diseño Mid-Century en el centro de la decoración.

Mad Men hizo de la decoración una parte de la historia. Sofás, sillones, escritorios, lámparas, obras de arte y panelados de madera ayudan a explicar quiénes son sus personajes y cómo cambia Estados Unidos durante los años sesenta.

La evolución de Don Draper puede seguirse también a través de los espacios que habita: la casa familiar que comparte con Betty, el apartamento de Manhattan con Megan y los despachos de las agencias de Madison Avenue. Esa estética inspiró en PortobelloStreet nuestra colección Cooper Midcentury.

El diseño como parte del guion

En Mad Men, los muebles también hablan de los personajes.

La serie comienza en 1960 y recorre los cambios estéticos de la década. Los primeros espacios corporativos son sobrios y dominados por maderas oscuras; más adelante aparecen colores fuertes, geometrías, muebles más ligeros y referencias cada vez más próximas al diseño de finales de los sesenta.

Ese cuidado permite distinguir de un vistazo un despacho, una vivienda familiar o el apartamento urbano de una pareja moderna. La dirección de arte no recrea una única imagen de los años sesenta: muestra cómo la decoración cambia junto a la sociedad.

01 / MADERA

Panelados y nogal

La madera construye buena parte de la identidad de las oficinas y aparece también en aparadores, mesas, estanterías y mobiliario doméstico.

02 / ASIENTOS

Muebles elevados

Patas vistas, respaldos contenidos y estructuras ligeras aportan las proporciones asociadas al Mid-Century Modern.

03 / COLOR

De lo sobrio a lo pop

Marrones y neutros conviven progresivamente con naranja, verde, azul, mostaza y otras tonalidades más intensas.

04 / ILUMINACIÓN

Lámparas protagonistas

Lámparas de sobremesa, piezas suspendidas y diseños escultóricos ayudan a definir cada estancia incluso cuando están apagados.

La primera casa de Don Draper

Don y Betty: el Mid-Century doméstico de una familia americana.

La casa que Don comparte con su primera mujer, Betty Draper, representa una imagen doméstica diferente a la de sus oficinas. Las líneas modernas aparecen suavizadas por textiles, lámparas simétricas, mesas auxiliares, plantas y una distribución más tradicional del salón.

El sofá ocupa el centro de la composición y queda acompañado por butacas, madera oscura y objetos decorativos que construyen un interior confortable y ordenado. Es una estética menos atrevida que la del apartamento que Don compartirá después con Megan y ayuda a marcar visualmente dos momentos distintos de su vida.

Salón inspirado en la casa de Don y Betty Draper en Mad Men con decoración Mid-Century
La casa familiar de Don y Betty Draper utiliza una interpretación más contenida del diseño Mid-Century: sofá de líneas rectas, madera oscura, lámparas simétricas y una composición doméstica formal.
El apartamento de Don y Megan

Un interior mucho más moderno para una nueva etapa de la serie.

El apartamento que Don comparte con Megan marca un cambio evidente. La vivienda se organiza alrededor de un gran espacio abierto con distintos niveles, abundante madera, muebles bajos y una relación mucho más directa entre salón, comedor, cocina y terraza.

El famoso salón hundido se convierte en protagonista del decorado. Sofás modulares, butacas de cuero, mesas de cristal, textiles gráficos, lámparas de colores y una gran alfombra oriental conviven en un espacio que muestra la evolución del interiorismo estadounidense hacia mediados y finales de la década.

Un sofá construido expresamente para Mad Men

El gran sofá modular del apartamento de Don y Megan fue creado específicamente para el decorado. Sus dimensiones debían funcionar dentro del amplio salón hundido y permitir que los personajes pudieran ocupar distintas posiciones durante las escenas sin perder la composición visual del espacio.

Madison Avenue

Los despachos de Mad Men: diseño, publicidad y poder.

Las oficinas son probablemente el escenario que mejor define la identidad visual de Mad Men. Panelados de madera, grandes escritorios, teléfonos negros, sillones ejecutivos, sofás de recepción, arte moderno y carritos de bebidas construyen una imagen muy concreta de las agencias de Madison Avenue.

El mobiliario también funciona como indicador de jerarquía. El tamaño del despacho, la silla utilizada, las obras de arte o la zona destinada a recibir clientes explican la posición de cada personaje dentro de la agencia.

El mobiliario no se elegía solo por ser bonito

El equipo de decoración buscaba que los espacios parecieran oficinas construidas con el paso de los años. Por eso convivían muebles modernos con piezas anteriores, archivadores, libros, teléfonos, ceniceros y objetos personales. La mezcla evita que los decorados parezcan un catálogo de mobiliario retro.

El despacho podía contar una promoción profesional

En Mad Men, cambiar de silla o de despacho podía significar mucho más que renovar la decoración. A medida que personajes como Peggy Olson progresan profesionalmente, también evolucionan los muebles y los espacios que ocupan.

La obsesión por el detalle

Hasta un teléfono podía arruinar la ambientación.

El trabajo de dirección de arte no terminaba en los muebles. Teléfonos, electrodomésticos, vasos, botellas, ceniceros, revistas y pequeños objetos tenían que corresponder al año en el que se situaba cada episodio.

La serie avanza durante toda la década, por lo que un objeto correcto para 1968 podía resultar anacrónico en 1962. Esa atención a la cronología es una de las razones por las que sus interiores continúan resultando convincentes.

El teléfono de pulsadores

Para determinados decorados de mediados de los sesenta, el equipo necesitaba localizar teléfonos de botones que todavía no incorporasen elementos que aparecerían en modelos posteriores. No bastaba con que el teléfono pareciera antiguo: tenía que corresponder al momento exacto de la historia.

Iconos del diseño

Eames, Saarinen, Knoll y Herman Miller en el universo de Mad Men.

La estética de la serie está relacionada con algunos de los grandes nombres del diseño de mediados del siglo XX. En sus oficinas aparecen referencias al mobiliario de Eero Saarinen, Charles y Ray Eames y fabricantes históricos como Knoll y Herman Miller.

El gran acierto es que estas piezas aparecen utilizadas de forma natural. Las sillas sirven para recibir a un cliente, los sofás para mantener una conversación y las mesas para trabajar. El diseño no se muestra como una pieza de museo, sino como parte de la vida cotidiana.

Mad Men consiguió que el diseño de los años 50 y 60 volviera a sentirse habitado, útil y contemporáneo.

PortobelloStreet · Cooper Midcentury

Nuestra colección inspirada en el universo Mid-Century.

La estética de Mad Men inspiró la colección Cooper Midcentury de PortobelloStreet. El nombre Sterling Cooper hace referencia a la agencia de publicidad de Madison Avenue en la que comienza la historia de Don Draper.

La colección recupera líneas rectas, patas de madera, tapizados con personalidad y proporciones características de los sofás y butacas estadounidenses de los años 50 y 60.

Descubrir sofá Sterling Cooper →
Sofá retro Sterling Cooper de PortobelloStreet inspirado en Mad Men
Sofá retro Sterling Cooper de PortobelloStreet.
Diseño que sigue vigente

¿Por qué seguimos mirando los interiores de Mad Men?

Porque la serie no presenta el Mid-Century como una estética congelada en el pasado. Lo muestra en uso: en salones familiares, apartamentos, despachos, reuniones y conversaciones.

Las patas vistas, las líneas limpias, la madera cálida y los volúmenes contenidos continúan funcionando en interiores actuales porque permiten combinar identidad visual y ligereza. El escenario puede haber cambiado desde Madison Avenue, pero buena parte de aquel lenguaje de diseño sigue plenamente vigente.

Mad Men consiguió que una nueva generación mirara el diseño de los años 60 no solo como historia, sino como inspiración para el presente

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